domingo, 18 de enero de 2026

El día más frío del verano

Era el día más frío del verano, cuando ya los pies no se te pegaban a las baldosas y el sudor de mediodía era cosa del ayer; cuando la brisa suave te rozaba las mejillas ya menos rojas y la sonrisa era menos visible. 

En ese día de verano que nacía inesperadamente dentro de un mes lleno de calor incesante, ese día vi tu otro yo.

Fue cuando ya no eras la que vi en otoño, ni la que se arropaba en mí en invierno, o se sentía libre en primavera. Eras tú, ya con el corazón más frío y el alma con más decisión.

El calor se fue apagando y quedamos atrapados en un frío inesperado, que susurraba a nuestras espaldas y que yo trataba de ignorar en las madrugadas.

Allí, en ese día, te conocí diferente; entendí tu adiós, cuando ya las estaciones de nuestra historia llegaban a un repentino fin y los susurros ahora eran palabras frías que aclaraban el camino que ambos recorreríamos, pero en distintas direcciones.

Era el día más frío del verano; era el día donde ya no éramos lo que fuimos, donde el frío se coló en nuestros huesos y el abrazo eterno del adiós fue el último calor cercano que sentimos los dos.. 


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